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por Sylvia do Pico para mujeres inquietas
Ese ser que todas llevamos dentro
Convive con el resto de nuestras personalidades.
No la queremos escuchar porque hacerlo nos convierte en la mujer que la sociedad no acepta. Tiene una opinión sobre todo y todos.
Rara vez se equivoca.
Te la quiero presentar. La yegua interior es un personaje que habita en todas y cada una de las mujeres de la especie humana. Crítica feroz y sagaz, no perdona a nada y a nadie. Si la amordazás crece en la oscuridad de tu inconsciente y aparece, se te escapa, ataca, en el peor momento, el más delicado, aquel en el que vos querés aparecer como más bondadosa, mejor pensada, más impoluta.
Lo hace a través de un comentario, lapsus linguae o pensamiento perturbador de tal calibre que logra, aunque sepas que nadie más la oye, alterarte de una forma que impide dejar las cosas como están.
También puede afectarte el sistema nervioso parasimpático, el vegetativo que controla todo mecanismo que en tu cuerpo es involuntario y de esta manera lograr que te entorpezcas y súbitamente rompas algún objeto de alguien que a ella no le cae bien, tengas alguna reacción físiológica que te incomode, tropieces y caigas o digas algo irreparable, todo para salvarte de una situación que vos creés que te favorecería, y te está perjudicando.
Si hace falta, es capaz de enfermarte para impedir que vayas a un lugar, asistas a una cita o sigas en una situación que es letal para vos. Pero la mayor parte del tiempo, se limita a susurrarte la verdad sobre cada situación que atravesas, y cada ser con el que tenés que interactuar.
Te conoce como si fueras vos, sólo que mejor que vos, porque ella te conoce y se reconoce, mientras vos crees o querés hacer de cuenta que ella no existe. Y finalmente es la que te hermana a todas las demás mujeres del mundo. Todas tenemos una.
Nacida de los golpes que recibiste en la vida, y las privaciones, y en especial de los momentos en los que te diste cuenta de que se estaban aprovechando de vos, es hiperrealista. Heredera directa de las yeguas interiores de tu madre, tías, abuelas y asi hasta la primera mujer que existió sobre este planeta es:
-impiadosa, impía y mal intencionada. No le interesa quedar bien, no perdona ni tiene contemplaciones. No da explicaciones.
Es sabia. Tiene claro que
- por más linda que sea, siempre hay otra más linda. Jamás nadie es la más linda en forma absoluta, universal y permanente. Y que en ese juego de espejos los que ganan son aquellos en los que depositamos el poder de decisión
- a un hombre le pagarían más por lo mismo que hace ella. Muchas veces hasta le pagan más por hacer menos y peor que ella
- digan lo que digan todavía estamos lejos de tener igualdad de oportunidades los hombres y las mujeres y ellos siguen teniendo el poder y la propaganda de “has recorrido un largo camino muchacha” intenta tapar lo que todavía falta que es enorme.
- contiene la esencia de la sagacidad y el poder femenino y lo debe ocultar hace siglos porque pone muy nerviosos a los demás y podría costarle caro
- nadie le va a reconocer aquello que dan por sentado que ella tiene que hacer porque es mujer
- pocas personas saben que la vulnerabilidad lejos de ser una cualidad inferior es lo que le da resistencia
- la dejan sola en los momentos en los que más necesita estar acompañada
- si la acompañan lo hacen como a ellos les parece, no como ella lo necesita
- es irreverente y jamás recibirá un premio de ninguna institución
- no cree en un dios que no la considera su par
- es odiada y temida por los varones que no están en contacto con su masculinidad profunda
- y por las mujeres que no aceptan a la suya propia, unas cuantas
- no tiene instinto maternal, por lo menos no en el sentido que ilustran en lo medios
- nunca pondrá la otra mejilla
La yegua interior es muuuuuuuuuuy inteligente, más que la media. Usa ambos hemisferios cerebrales, de ahí sus herramientas básicas de supervivencia, el humor, la originalidad y también, su excentricidad.
Atrapada adentro tuyo por lo que dure tu vida, está condenada a estar presente cada vez que te traicionas a vos misma aceptando
- quedarte en una relación que no te conviene y muchas veces directamente te hace daño,
- menos paga que la que te corresponde,
- postergarte por otros que dan por sentado que sos vos la que tiene que dar servicio gratis en la flía y ni siquiera te agradezcan cada vez que depositas una comida sobre la mesa, hacés una cama, cuidas un enfermo, lavas, planchas, barres, haces las compras, organizás para que alguien lo haga
- tener sexo cuando no tenés ganas
- que no te den sexo cuando tenés ganas y vos siempre estás ahí para el otro
- que otros te digan lo que tenés que hacer cuando vos lo sabés mejor que nadie
- que te roben las ideas
En pocas palabras, aceptando que la raza y el nombre del perro los elija el otro cuando sos vos la que lo va a cuidar.
Mi yegua interior estará a cargo de esta sección, haciendo sus comentarios de manera directa y sin censura. Tal cual la escuchás en tu cabeza.
Las yeguas interiores se comunican entre ellas.
Ilustración de nota: Mel Broglio
Comentarios sobre esta nota
 | cecilia escribió : muchas gracias! por escribir lo he sentido y siento muchas veces, y recién a los 45 puedo empezar a entender y expresarlo......gracias y felicitaciones por la pluma.....! enviado el 20/10/2007 16:46:24
| | esther casano escribió : Silvia ¡sos una genia! ¡estoy de acuerdo en todo lo que decis!
Sos tan genia y escribis tan bien, que me pregunto si sos real, y si detrás de tu nombre, escribe anonimamente un
hombre.
Tomalo como un cumplido, por favor.
GENIA, IDOLA, enviado el 23/08/2007 15:58:15
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