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por Sylvia do Pico
¿Cómo te fue hoy?
Comunicarse con un hijo varón adolescente puede ser una misión difícil. Requiere ganas, tiempo, espacio y acción. Pero tiene sus recompensas.
Es la una de la mañana y mi hijo juega en la playstation. Nos acabamos de mudar y el único televisor que trajimos está en el living hasta que compremos otro. O sea que él está en el living. Me siento a su lado y me quedo callada un rato largo mirando como pulsa las palanquitas del control que tiene en las manos. Cada tanto chequeo en la pantalla los cambios que genera. Estoy así, hipnotizada, hasta que él empieza a explicarme (soy la única que está ahí con él) cómo funciona el juego. Luego otro rato de silencio. Me pregunta cómo me fue hoy. Y le digo que fue un día de trabajo normal y que desembalé las 2 cajas que me propuse organizar por día, para no volverme loca.
- ¿Qué había en las cajas?
- Cosas de escritorio y como 20 libros que no entiendo cómo no regalé antes de la mudanza.
- ¿Qué vas a hacer con los libros?
- Supongo que se los donaré a alguna biblioteca. Pero cuando termine de desembalar todas las cajas. Así los envío todos juntos.
Mi hijo vive con el padre y me visita dos o tres días por semana. Perdimos la cotidianeidad y tuve que ponerme creativa para lograr una comunicación posible sin día a día. Al principio fue duro pero con un poco de desesperación y otro poco de literatura pertinente, logré estar más enterada yo de su vida que otras madres que conviven con sus hijos. Y lo que es muy importante para mi, a no dejar un desacuerdo o enojo sin resolver, porque yo no tenía la posibilidad de retomar el contacto al día siguiente por sencillamente vivir en la misma casa. De modo que antes de dejarlo en la casa del padre tenía que haber una solución.
Los hijos varones son difíciles en este sentido. No desembuchan espontáneamente todo, desde la rotura de un uña hasta una calamidad sentimental, como las hijas. Uno de los libros que conseguí daba un tip que me sirve hasta el día de hoy. Con los hijos varones hay que “hacer” algo para que se desencadene el diálogo. Cuando vivíamos juntos era pedirle que me acompañara a hacer las compras. O subirnos al auto y manejar por la Panamericana escuchando su música. A la vuelta, era infalible que hubiera conversación.
Ahora tiene 20 años, casi 21, y lo que hago es esto, sentarme al lado a esperar. Al rato me pregunta algo, o me cuenta y charlamos de un poco de todo. Otras, le pregunto si tiene hambre y le hago algún plato de su comida favorita. Eso en general lo predispone bien a tener algún tipo de comunicación.
Con esta mudanza recuperé cierta rutina previsible porque tenemos más espacio y volvió a tener un cuarto bajo mi techo. Así que me doy algunos lujos, como dejar una discusión que terminó mal la noche anterior para que se resuelva todo a la hora del desayuno al día siguiente. Pero continúo aprovechando cada espacio que compartimos para generar diálogos y mantenerme al tanto de su vida y participarlo de la mía.
No siempre pasa por hablar. A veces es sólo observarlo y registrar su mirada (¿está sólo cansado porque es época de parciales o detecto algún tipo de malestar emocional en la forma que está observando fijamente el helecho de la mesa ratona?). O si su celular suena cada dos minutos y lo atiende alegremente o por el contrario mira el remitente y lo apaga sin contestar.
Hubiera querido conocer estos recursos antes. Por eso los comparto porque aunque no tengo la clave definitiva de nada, me consta que somos muchas las que maternamos hijos adolescentes en ésta época y nos encontramos con la misma responsabilidad de nuestras abuelas con un cuarto de las herramientas y el triple de peligros exteriores.
Comentarios sobre esta nota
 | gabriela escribió : Gracias Silvia...
Me hiciste sonreir con la imagen de tu hijo mirando fijamente un helecho de la mesa ratona...yo tambien intuitivamente ( esta vez no lo lei en ningun libro) encontre maneras de habilitar la comunicacion con mi hijo de 19 introvertido, similares a las que narraste....aun cuando en mi caso, hace años que prefirio' hasta el dia de hoy, pasar mas dias en mi casa que en la del padre...generar un espacio mas intimo y a la vez no invasivo con ellos me parece que es el mejor recurso....no quita que sueñe con el dia en que la relacion se de con mas soltura y sin tantas ceremonias...!!! enviado el 14/08/2009 11:40:15
| | julia sanchez escribió : Gracias por intentar vislumbrar la luz al final del túnel y pasarnos recetas entre el sindicato de madres que tratamos de descubrir cuál es el último ingrediente que siempre falta para que la masa leve finalmente y un día escuchemos antes de los 117 años: gracias mamá por todo fue suficiente para nosotros... enviado el 14/02/2009 17:48:04
| | silvia escribió : Sylvia:
Gracias por tus comentarios! me sentí tan identificada porque comunicarme con mi hijo de 18 es dificil, es muy introvertido, pero hago como decís vos: espero que él acuda a mi, como lo hizo cuando tenía algo importante para decirme.
Seguí asi!!
besos
Silvia enviado el 24/07/2007 15:38:07
| | Aida. Bergerot escribió : Sinceramenteme parecio hermosa.
No tengo el milagro de teneer hijos, tengo sobrino, ahijado, e hijos de mis amigos que trato y adoro.
La transmiti y los comentarios fueron excelentes asi que me gustaria saber donde podemos leer algun aporte mas de tu parte.
Atte
Aida enviado el 02/07/2007 14:54:11
| | MIRTA NUÑEZ escribió : Muy buena la nota.
Mirta Núñez
www.familiaysucesiones.com.ar
enviado el 21/06/2007 19:47:30
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