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por Mel Broglio para mujeres inquietas
La Yegüita sobre ruedas
De como encontré una manera personal de deslizarme por el mundo a prueba de gimnastas gritonas y amarguras musculares.
Domingo, una de la tarde, abro los ojos. Ayer salí, bailé y quizás tomé algunas copas (de más). Siento el típico gato muerto interior después de una noche adentro de un bar o boliche. Subo la persiana, un sol hermoso. Una energía casi ajena me levanta...y comienzo a preparar las cosas.
En otro momento de mi vida me hubiera quedado encerrada parasitando mi propia cama, inmóvil...”yendo de la cama al living”, sin dejar de automentirme con la gran frase “el lunes empiezo”, en mi caso, El Gimnasio.
Pero este domingo es diferente: Me voy a patinar.
Ojo, me tomó todo un proceso interior llegar a ESTE domingo. Cuando la idea se cruzó por mi cabeza cometí el grave error de comentarlo y, obviamente, todos me pincharon el globo. Simplemente se me rieron en la cara para luego decorar sus rostros con una sonrisa que limitaba entre la ternura y la pena, porque siempre fui una chica antideporte. Por lo tanto, nadie apostó ni dos patacones a mi favor.
Nunca me había sentido cómoda 100% en alguna actividad física. En el colegio era divertido, porque lo hacía con mis amigas, me reía con ellas y me escondía detrás de algún árbol para robarle alguna vuelta al maldito Cross Country. Pero cuando egresé, la vida deportiva se terminó.
Intenté más de una vez concurrir a esas “peceras” que dan a la calle que se hacen llamar “gimnasios” donde la gente mueve su cuerpo encerrada y con luces de tubo, buscando “vida sana”.... pero no pude aguantar nunca. Y es que yo no quiero moldear un cuerpo a fuerza de sufrimiento y teniendo que soportar tres (o más) veces por semana a alguna oligofrénica (por lo menos así eran las que me tocaron a mi) con una tabla de lavar en el abdomen que grita con voz de pito “ocho maaaaaaaaás”. Con un espejo adelante que me grita en la cara todo lo que tengo que modelar y con otras mujeres que ni se hablan entre ellas porque están demasiado concentradas en seguir repitiendo el mismo movimiento alienante, que va de cuatro en cuatro. El objetivo: Tener el culo como una roca. Cero grasa...y cero colesterol....y cero felicidad.
Intenté con natación. Adoro el agua, pero había demasiado preámbulo y secado posterior... para alguien que es fácilmente tentada por un chocolate y una peli en invierno. Intenté con Yoga, me encantó, pero quería otra cosa. ¿Gata Flora?, sí. Entendí por lo tanto las miradas descreídas de la gente, pero hice oídos sordos a sus burlas. Algo en mi sabía que había encontrado una respuesta.
Con mi primer sueldo me compré un par de patines que me recomendaron y arreglé con mi prima para juntarnos y salir a patinar con “el grupo de los domingos” (uno de los grupos de www.patinenlinea.com.ar).
Iba con todos los prejuicios, con todos los miedos y la vergüenza de hacer algún papelonazo. No me subía a unos patines desde los 12.
Me enseñaron a frenar (al principio frenaba con lo que venía adelante, poste, persona o animal). Me caí y me levanté varias veces riéndome a carcajadas.
Encontré un mundo nuevo, gente que comparte una tarde mientras patina. No hay nadie que te grite cuánto te falta. Y nadie que te diga que para “ser bellas hay que ver las estrellas”. Te movés, y avanzás.
Encontré un planeta en el que las mujeres se deslizan libres por el pavimento sin pensar cuántos abdominales hay que hacer para parecerse a Pampita. Hablan entre ellas. Se caen y se levantan muertas de risa.
Me encontré con un lugar donde la palabra “disfrutar” me rozaba con el vientito en la cara y donde el cansancio posterior a la patinada se esconde bajo las risas de los mates que compartimos.
Me siento bien, veo el sol, muevo este cuerpito, me deslizo y levanto la cola pero sin sufrir. Avanzo, como volando.
Y no me importa si llueve, no me importa si no dormí, no me importa nada.
Es domingo: yo me voy a patinar.
Ilustración de nota: Mel Broglio
Comentarios sobre esta nota
 | mariana ojeda escribió : Comentario enviado ok, cargá nuevamente la nota para verlo enviado el 04/03/2007 19:22:18
| | MARIANA OJEDA escribió : Hola mel soy mariana la hermana de gerardo me gusto mucho el enfoque de la nota,esta bueno por que salis de lo estructurado que es el gimnasio y la ruitina de siempre lo mismo,un dia de estos aca en mardel voy a probar los patines en linea,besos mariana enviado el 04/03/2007 19:21:50
| | Sofia Martimi escribió : Si, yo tampoco puedo aguantar en los gimnasios enviado el 19/02/2007 15:51:39
| | Camila escribió : Me dieron ganas de irme a comprar unos patines ya! enviado el 19/02/2007 11:42:21
| | Emilce Bailarina escribió : Muy buena nota! me alegra que te hayas unido al grupo y que hayas descubierto la felicidad que nos trae PEL a cada integrante! si bien mi historia es otra, pero PEL me cambió la vida! enviado el 07/01/2007 15:46:00
| | Pato (Trixia) escribió : Muy buena nota, Mel. Escribís lindo. Nos vemos sobre ruedas. enviado el 07/01/2007 16:07:00
| | Juampz ! escribió : Mel, te habla un chico fana del gimnasio, pero te entiendo absolutamente lo que decís porque yo pensaba igual que vos hasta que el gimnasio empezó a dar resultado, ja. Muy buena la nota y a ver cuándo cumplís lo que prometiste y me llevas a andar en patines.
¡Saludos! enviado el 07/01/2007 19:33:00
| | Nikko Zonvi escribió : En primer lugar me pareció una nota muy bien escrita.
El tema es divertido y cómo se lo planteó también.
En fin, que buena está la nota ! :-) enviado el 07/01/2007 09:13:00
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